Llegó, dialogo y encantó. Derrochando sencillez y humildad, Erick Osores llegó a Comas. Una velada para el recuerdo de los dirigentes, jugadores e hinchas. Una jornada feliz para un grupo de amigos que se unieron con la idea de fundar y formar el mejor de los equipos: Águilas de Comas, La Otra Pasión. Sábado 4 de noviembre 3.30 p.m.
-¿Maky, ya tienes el toldo y las sillas?
-Aún no, Augusto, llamé a Iván (Coronado) y me dijo que no me preocupe, que en una hora llegarán las cosas.
-Llámalo de nuevo, por favor, no puede tardar más. Augusto Alvarado, ceño fruncido, camina hacia la cocina de "La Chalana de Petita", el restaurante que administra junto a Doraliza Parinango, su mujer. "Aún no llevan el toldo, vieja".
3.45 p.m.
Un apurado Gabriel Sánchez llega con un paquete en la mano. "Muchachos tranquilos, ya compré el libro de socios para la firma de Erick". 5 minutos más tarde, Gabriel iba de vuelta hasta Independencia para cambiar el Libro de Acta que por error adquirió.
4.15 p.m.
El presidente delclub Marcos Carrión llama e informa acerca de problemas con la obra que dirige, "la cosa se ha complicado, Maky, en el mejor de los casos demoraré un par de horas".
El teléfono de Coronado no deja de sonar, en la línea un nervioso Augusto Alvarado repregunta por quinta vez si ya llegó el toldo y las sillas. "No, Augusto, nada aún".
-Pero son las 6 de la tarde, cómo que no ha llegado, dónde está Iván.
-Mi hermano está en Puente Piedra pero me ha dicho que no me preocupe, que de llegar llegan las cosas.
-Pero a qué hora.
-Tranquilízate, Augusto, y hay más.
-¿Qué?
-Los chicos del barrio están jugando fúlbito en la calle.
-Bótalos, pues, con lanzallamas si quieres, pero échalos de ahí.
Recibo una llamada en el celular. "Bethuel, por favor, tarda tu llegada con Erick, pensándolo mejor sería chévere que haga su entrada de noche, como a las 8, ¿te parece?
En el Canal 4, acompañado de Silvio Valencia, esperamos que el buen Erick haga su aparición. Media hora después de la hora señalada, divisamos el auto blanco de Osores, "disculpen muchachos". "No hay problema", contesto.
El motor del auto recién salido del mecánico está recalentado, la preocupaciçón de Osores es notoria: "así creo que no llegamos, ¿está lejos Comas?".
-No, "aquisito" nomás, papá.
El problema era la falta de agua en el rallador, solucionado el impase, emprendemos frenada carrera rumbo a Comas (frenada, por el tráfico y los choferes de transporte público que son literalmente unos animales).
La pasión por el fútbol desborda en Erick. Es un caso verlo cuando esgrime sus argumentos. Llega al punto de descuidarse del volante y chocar es una posibilidad latente; él lo sabe, así que por lo que resta del viaje, yo seré sus ojos (altura de la avenida Eduardo de Habich).
Silvio Valencia, amigo y productor periodístico de Fútbol en América en Radio Miraflores, es pausado y calmo: "rojo, Erick, rojooo". Casi trasgredimos la señal del semáforo.
7.15 p.m.
Lugar: Jirón Las Américas cuadra 3
Las sillas están en orden y un toldo verde y blanco ya está en su lugar. Decenas de personas sentadas esperando la llegada de nuestro invitado. "¿Vendrá?, ¿te apuesto que no llegará?", eran algunas de las frases que se escuchaban en el lugar. Terno azul oscuro, Augusto Alvarado lucía impecable, el único que le hacía frente era el maestro de ceremonia, quien vestía un verde petróleo y un verso hemorrágico muy a su estilo.
Hasta que por fin, a las 7.45 de la noche, llegamos a la cita. Caras sonrientes, miradas incrédulas. Ya estaba entre nosotros Erick Osores Patiño, por primera y no por única vez en Comas, el periodista de Fútbol en América se sentaba en la mesa preferencial al lado de los dirigentes como Gabriel Sánchez, Fyodor Coronado, Augusto Alvarado y Salustio Villafuerte.
Y la noche empezó a ser noche y la fiesta se hizo fiesta.
Gracias Erick.